
Hacía tiempo que no se apreciaba en el ambiente el espíritu del clásico de otoño. En lo particular desde la serie mundial de 1997, entre los Indios de Cleveland y los Mralins de Florida, no sentía tal emoción, que hoy en día ha desencadenado la actual serie, de los Yanquis de Nueva York y los Phillies de Philadelphia.
Además de haber desencadenado un gran entusiasmo entre todos los fanáticos del béisbol, esta serie mundial tiene un ingrediente especial, y es el regreso de los Yanquis a una serie mundial desde el año 2003. Los "Mulos del Bronx" tienen el objetivo claro y es volver a ganar una serie mundial. Sin embargo se van a enfrentar con los actuales campeones y uno de los equipos más temibles, los Phillies de Philadelphia.
Los dos equipos se ven muy nivelados en todos los aspectos, lo que hace pensar que será una serie muy interesante que se va decidir en siete juegos. Ambas escuadras constan con buenos abridores y un bateo temible. Indudablemente va ser una serie de estrategia y de hacer las pequeñas cosas: toque de pelota, robo de bases, bases intencionales entre otras jugadas. Entre estos detalles existen dos muy relevantes que seguramente marcarán el destino del campeonato.
Todo indica que será una serie donde el picheo saldrá relucir, es cierto que ambos equipos constan de abridores de primer nivel. ¿Pero como está el cuerpo de relevistas de cada escuadra? ¿Que pasaría si los abridores fracasaran y los juegos quedaran a manos de los relevistas? o ¿quien tendrá el bullpen más extenso y más fuerte en caso de que los juegos se vayan a extrainning?. Estas son preguntas que solo la responderá el tiempo cuando transcurran los juegos, pues como mencioné anteriormente ambas escuadras están muy niveladas. Lo que si es cierto es que los managers tendrán que utilizar el bullpen con mucha inteligencia.
Ahora ¿como asumirán los Yanquis el escenario de jugar en la liga nacional sin utilizar designado?
este es un aspecto que beneficia a los Phillies, ya que están acostumbrados a que el lanzador sea parte del line up, y además ya tienen el candidato al bateador designado para los juegos que se realicen en el Yanqui Stadium, Ben Francisco. Mientras que los Yanquis perderán al valioso bate de Hideki Matsui en los juegos que se realicen en el Citizens Bank Park.
La mesa esta servida para una gran serie mundial, que sin duda se decidirá en siete juegos. Aunque el favoritismo esta de parte de Nueva York, analizando jugador por jugador, en lo particular me inclino hacia los Phillies de Philadelphia
Además de haber desencadenado un gran entusiasmo entre todos los fanáticos del béisbol, esta serie mundial tiene un ingrediente especial, y es el regreso de los Yanquis a una serie mundial desde el año 2003. Los "Mulos del Bronx" tienen el objetivo claro y es volver a ganar una serie mundial. Sin embargo se van a enfrentar con los actuales campeones y uno de los equipos más temibles, los Phillies de Philadelphia.
Los dos equipos se ven muy nivelados en todos los aspectos, lo que hace pensar que será una serie muy interesante que se va decidir en siete juegos. Ambas escuadras constan con buenos abridores y un bateo temible. Indudablemente va ser una serie de estrategia y de hacer las pequeñas cosas: toque de pelota, robo de bases, bases intencionales entre otras jugadas. Entre estos detalles existen dos muy relevantes que seguramente marcarán el destino del campeonato.
Todo indica que será una serie donde el picheo saldrá relucir, es cierto que ambos equipos constan de abridores de primer nivel. ¿Pero como está el cuerpo de relevistas de cada escuadra? ¿Que pasaría si los abridores fracasaran y los juegos quedaran a manos de los relevistas? o ¿quien tendrá el bullpen más extenso y más fuerte en caso de que los juegos se vayan a extrainning?. Estas son preguntas que solo la responderá el tiempo cuando transcurran los juegos, pues como mencioné anteriormente ambas escuadras están muy niveladas. Lo que si es cierto es que los managers tendrán que utilizar el bullpen con mucha inteligencia.
Ahora ¿como asumirán los Yanquis el escenario de jugar en la liga nacional sin utilizar designado?
este es un aspecto que beneficia a los Phillies, ya que están acostumbrados a que el lanzador sea parte del line up, y además ya tienen el candidato al bateador designado para los juegos que se realicen en el Yanqui Stadium, Ben Francisco. Mientras que los Yanquis perderán al valioso bate de Hideki Matsui en los juegos que se realicen en el Citizens Bank Park.
La mesa esta servida para una gran serie mundial, que sin duda se decidirá en siete juegos. Aunque el favoritismo esta de parte de Nueva York, analizando jugador por jugador, en lo particular me inclino hacia los Phillies de Philadelphia
