
“Que nos hagan 5 goles, no es motivo para llorar”. Esto fue lo que dijo José Mourinho el 30 de noviembre de 2010, en la rueda de prensa, después de que el Barcelona goleara al Real Madrid cinco goles por cero, en el partido de ida disputado en el Cap Nou por el campeonato de la Liga BVVA 2010-2011.
Le vendría bien a Cesar Farías, al cuerpo técnico de la selección, a los jugadores y a la afición venezolana, recordar la frase del técnico portugués, ya que ayer la vinotinto recibió la mayor derrota desde hace 11 años. Pues, desde la época de José Omar Pastoriza no se veía una selección tan desdibujada, vulnerable, pasiva y temerosa. Todos estos factores contribuyeron y le hicieron la vida más fácil a la selección española, la campeona del mundo, la cual saltó al campo de juego con todas sus estrellas y con ganas de ratificar que son los mejores del mundo.
El entusiasmo y la expectativa de la afición venezolana habían crecido de cara a este encuentro, debido al juego ordenado, compacto, con personalidad y efectivo que había desarrollado nuestra selección en la Copa América y en los últimos compromisos de las eliminatorias sudamericanas ante Argentina, Colombia y Bolivia. No era descabellado pensar, que si Venezuela desarrollaba el orden táctico y la efectividad mostrada en los ya mencionados encuentros, se le podría ganar, empatar, o al menos desarrollar un buen juego ante la campeona del mundo. Sin embargo, esas esperanzas se desvanecieron con cinco puntillazos: Andrés Insiesta, David Silva y Roberto Soldado en tres oportunidades, más una arrolladora maquinaria roja, se encargaron de humillar a nuestra vinotinto en todos los aspectos.
Indudablemente, es una derrota dolorosa, frustrante y desilusionadora, tanto para los jugadores como para la fanaticada. No obstante, no debemos olvidar que fue un partido de preparación, no puntuable, y Venezuela no tenía nada que perder. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es pasar la página y analizar en frío la situación, ya que de todos los partidos, se gane o se pierda, se adquiere un aprendizaje y una experiencia. Por lo pronto, el cuerpo técnico de la selección y sobre todo los asistentes psicológicos deben trabajar duro para que el 5 a 0 no afecte a los jugadores en gran medida.
No podemos hacer en un reproche eterno por una mala noche que tuvieron todos los jugadores de nuestra vinotitno. Hoy seguimos teniendo el cuarto lugar de la Copa América; seguimos siendo líderes de las eliminatorias de la CONMEBOL, junto a Uruguay y Argentina; y cada día exportamos más futbolistas al extranjero. Ahora queda seguir trabajando y prepararse para los siéguentes compromisos de las eliminatorias ante Uruguay y Chile respectivamente.
