“Por una Cabeza”.
Recuerdan el famoso tango de Carlos Gardel que tenía por nombre esta frase.
Pues bien, al igual que esta excelsa melodía, hermosa, interesante y
contagiante, está la final del Torneo
Clausura.
Precisamente, “por
una cabeza”, el Zamora FC está por
encima de sus rivales. El equipo llanero acumula treinta y dos puntos y
dependen de si mismos para lograr coronarse en el Torneo Clausura. Sin embargo,
Anzoátegui y Trujillanos asechan de cerca las aspiraciones del Zamora, y se
enfrentarán a un partido a muerte. Asimismo, el Lara tiene que ganarle a
Mineros, ligar una derrota del Zamora, y un empate entre Anzoátegui y
Trujillanos. Por último, el Caracas no se rinde, después de golear al Petare el
pasado miércoles tres goles por cero, rezan por un milagro y una combinación de
resultados casi imposible para hacerse del campeonato.
Indudablemente, el
domingo se vivirá unas de las finales más emocionantes en la historia del
fútbol venezolano. Hasta cinco equipos luchando por el título. Esto es un claro
indicativo del crecimiento del fútbol nacional. No obstante, todavía nos hace
falta madurar futbolísticamente, así lo piden los fanáticos, los jugadores y
hasta el propio fútbol.
Los fanáticos piden
mejor vialidad para trasladarse a ver a sus equipos favoritos, piden seguridad
en el estadio, piden ciudades donde se respire, se sienta y se viva el fútbol.
Más allá de la tesis de que Venezuela es un país beisbolero, afirmación
debatible, los fanáticos piden mayor cobertura para el fútbol nacional. No es
suficiente que dos televisoras transmitan los partidos, es necesario que los
equipos se hagan sentir y capten mayores fanáticos para crear una identidad en
sus aficiones.
Los jugadores piden
mejores canchas, no es posible que en la primera división del fútbol nacional,
se jueguen partidos en un “patio de colegio” como si fuera una “caimanera”.
Igualmente, los futbolistas deben tener buenas instalaciones de entrenamiento,
centros de alto rendimiento, y escuelas para formar a las jóvenes promesas.
Finalmente, el fútbol
pide más competitividad, emoción, pasión y vida. Si, vida, y para que el fútbol
viva, se debe institucionalizar, es decir, los equipos no deben depender del
estado, pero tampoco de patrocinantes privados. El fútbol pide que se conformen
los clubes de socios, que los equipos sean autosustentables.
En tal sentido, si
queremos ver más finales como las que vamos a vivir el domingo, esas finales de
fotografía que se definen “por una cabeza”, y son hermosas como el famoso tango
de Gardel, debemos tomar al fútbol con la seriedad que se merece.
Por lo pronto, el fútbol
nos pide que disfrutemos el domingo, que vivamos, lloremos, sintamos y suframos
cada toque de balón, cada falta, cada gol. Porque el fútbol es pasión, y hoy
tenemos la fortuna que en Venezuela se está dando una final de temporada digna
de un fútbol de primer nivel.
¡Amigos, esto se
acabó! Hasta la próxima.
Francisco Xavier Ríos
Sperandio
Twitter: @cisco_rios







