Hoy comienzo estas líneas con esta frase que fue un factor común entre
las ponencias de varios periodistas deportivos que participaron en el Curso de
Periodismo Deportivo Integral (PDI). Por lo tanto, la pequeña historia de esta
semana tratará sobre mi experiencia en
el curso PDI.
Seguramente, habrá muchas personas que se sentirán identificados con
estas líneas, ya que todos los que aspiramos ser periodistas deportivos, ya sea
especializados en el fútbol, béisbol, baloncesto u otra disciplina, a menudo se
realizarán las siguientes preguntas: ¿Cómo se hace para llegar a estar en la élite del periodismo deportivo? ¿Qué se debe hacer para ingresar a un medio de
comunicación de renombre? ¿Será que voy por el camino correcto?
Las respuesta a estas interrogantes, queridos amigos, es la paciencia,
dedicación y esfuerzo para lograr nuestros objetivos.
Durante los cuatro sábados del mes de abril, conviví con veintiocho
compañeros que comparten la misma pasión por el periodismo deportivo. Además,
tuvimos el gusto de tener a tres periodistas élites como mentores: Erasmo
Provenza, Maximiliano Cordaro y Walter Roque.
De la mano de estos tres profesionales de la comunicación, pudimos ver
temas como ética y legislación periodística; producción de radio y tv;
periodismo impreso, institucional y digital; y narración y comentarios. Obviamente todo los temas estaban enmarcados
en el elemento más importante, el periodismo deportivo.
Asimismo, tuvimos la dicha de escuchar las ponencias de invitados de
altísima categoría, nacionales e internacionales: Enrique Barona Arango
(Periodista colombiano), Borja Pardo (periodista español), Xavi Duarte (jefe de
prensa del Barcelona F.C) José Manuel Fernández (jefe de prensa de los Leones
del Caracas), Rolando Urdaneta (ex presidente de la Liga Profesional de
Baolncesto), Tancredo Palmeri (periodista italiano), Eugenia Károlyi y Jessica
Stella (periodistas venezolanas del Blogs Deportadas), Fernándo Álvarez
(periodista venezolano de la cadena ESPN) entre otros. Cada uno de estos
profesionales contó su historia, sus anécdotas y nos brindaron valiosos
consejos.
Más allá de aprender un poco más sobre las labores de un periodista
deportivo, el curso PDI funcionó para estrechar lasos y realizar alianzas con compañeros
que tienen los mismos objetivos. Son estas oportunidades las que nos permiten
mostrar nuestro talento, darnos a conocer y sobre todo empezar a trazar nuestro
camino como periodistas deportivos.
A falta de una escuela que forme periodistas deportivos natos,
interesados y movilizados por el deporte, el curso de PDI ha tomado las riendas del asunto para ir
trabajando y cosechando talento en las canteras del periodismo deportivo
venezolano.
Para llegar a ser un periodista deportivo se debe tener paciencia,
perseverancia, talento y carácter para aprovechar las oportunidades. Hoy, desde
Tornado Deportivo, les digo a todos los jóvenes del país, interesados en esta
carrera, que no dejen pasar la oportunidad que PDI les brinda.
Si todavía lo estas dudando y quieres otra razón para realizar el curso,
les dejo una frase que siempre me ha acompañado: “A los grandes hay que
escucharlos”. Vale la pena escuchar las historias de Erasmo Provenza, Maximiliano
Cordaro, Walter Roque y de todos los invitados.
Por último, no quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer a estos
tres periodistas que les han abierto una ventana a todos los jóvenes que sueñan
y viven por ser periodistas deportivos. Erasmo, Max, Walter, en nombre de todos
los muchachos de PDI Caracas, muchísimas gracias. Ustedes son el presente,
nosotros seremos el futuro.
¡Amigos, esto se acabó! Hasta la próxima.
Francisco Xavier Ríos perandio
Twitter: @cisco_rios



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